Me caso, y ahora que?

Me caso, y ahora que?

Me caso este año, ¿qué tengo que hacer?

Te acaba de pedir matrimonio en una velada romántica y tú, casi sin pensar pero deseando hacerlo, has dicho: Sí, quiero… Comenzará a partir de entonces una gran aventura cargada de sorpresas… La planificación de vuestra boda está a la vuelta de la esquina y aún no habéis pensado en nada…

Nosotros vamos a intentar plantearos una serie de preguntas que deberéis haceros para poder iniciar los primeros pasos en esa planificación con el fin de que ese día soñado sea perfecto.

Allá vamos…

¿QUÉ CLASE DE BODA QUERÉIS?

Existen dos posibilidades inicialmente: Religiosa o Civil. ¿habéis pensado en ello?

Por otra parte, según vuestro estilo, puede ser FORMAL, CLÁSICA, ELEGANTE, o bien SENCILLA, INFORMAL… de inspiración VINTAGE, BOHO-CHIC, RETRO… ¿tenéis algún estilo concreto que os guste?

Pensad que vuestra boda ha de ir acorde con vuestra personalidad y vuestros gustos. Seguramente ya la habíais soñado antes…

 

¿HABÉIS PENSADO UNA FECHA?

Si no habéis pensado en la fecha todavía y os es indiferente la época del año para casaros, no estaría de más que contemplárais la posibilidad de casaros en otoño-invierno. Os podéis ahorrar casi la mitad del presupuesto, dado que la temporada alta de bodas es de mayo a septiembre.

Si bien, hay que pensar también en los invitados que acudirán a vuestra boda. Los meses de verano quizá son más adecuados, sobre todo si muchos de tus invitados viven lejos de vuestro entorno porque será en ese momento cuando podrán tomar vacaciones muchos de ellos. Sin duda alguna, la climatología en esas fechas ayudará a que disfrutéis todos más de ese día.

¿Y EL LUGAR?

La tradición manda en la mayoría de las ocasiones, y es la novia la que decide el lugar: el pueblo de donde procede o donde veraneaba, la ciudad donde viven sus padres…

Sin embargo, cada vez son más los novios que eligen destinos diferentes: la ciudad donde viven juntos y trabajan, el pueblo donde los dos veranean,…

O incluso, ¿no habréis pensado quizá en casaros en un destino idílico que sea especial para los dos? Esa posibilidad la barajan muchas parejas, disfrutando así de unos días en compañía de sus seres más queridos. Unas vacaciones con familia y amigos…

 

LOS INVITADOS SON UN PEQUEÑO PROBLEMA… ¿A QUIEN INVITAR?

Realmente saber a quién invitar produce al principio un montón de dudas y tensiones familiares: invitar sólo a la familia directa y los amigos… invitar a familias lejanas y otros compromisos familiares…

Las bodas actuales tienden a ser más íntimas y rodearse tan sólo de los seres más queridos. Para ello,  lo que debéis hacer es un listado inicial de invitados e ir tachando aquellos que por no ser cercanos, no tener mucha relación en los últimos años, o no os agrade tener en vuestra celebración, carezcan de relevancia. Lo importante es que ese día tengáis a la gente que de verdad queráis tener.

 

 

¿CON QUÉ PRESUPUESTO CONTÁIS?

Resulta primordial saber cuál es el presupuesto con el que contáis, ya sea mucho o poco. La importancia de la gestión del mismo, os llevará a contratar inicialmente aquello que sea más importante, y en segundo lugar, los servicios que tengan menor relevancia. Claro está que, dependiendo de vuestros gustos y preferencias, daréis mayor importancia a unas cosas que a otras.

Aún así, deberéis tener en cuenta un 10% adicional para gastos imprevistos con los que inicialmente no contábais y que, sin embargo, una vez avanzada la planificación de vuestra boda, os daréis cuenta de que son imprescindibles.